Hace ya algunos días, recibí una solicitud de información de lo que debo hacer para registrar y publicar una obra, entonces consideré necesario escribir un nuevo post, derivado de la experiencia para compartir lo poco que he aprendido. Espero que sea útil, pues en Ecuador se produce mucho y una forma de darlo a conocer es a través de los registros y publicaciones.
Pues bien, iniciaré indicando que podemos decir que una obra literaria, un libro de texto y afines pueden tener dos tipos de registro:
- Registro de publicación: ISBN (para publicaciones no períodicas)
- Registro de Derecho de Autor
Registro de publicación ISBN
El registro de publicación para publicaciones no períodicas como lo son la mayoría de las obras literarias, lo realizamos en la Cámara Ecuatoriana del Libro, que funciona en Quito y Guayaquil (yo he trabajado con la del Núcleo Pichincha). Este número de registro lo debemos solicitar con anticipación a la publicación ya que debe salir impreso en la página de créditos y además el código de barras en la contraportada de la mimsma. Haré un post específico para indicar la importancia del ISBN y a qué tipo de publicaciones aplica.
Registro de derecho de Autor
Luego tenemos el registro de Derecho de Autor, que es declarativo pues según nuestra legislación el derecho es mío desde el momento en que he creado mi obra. Pero personalmente me parece importante declararlo ante el IEPI, para dejar constancia de mi creación. Este registro puedo realizarlo antes o después de publicar mi obra; sé que a todos nos gustaría que se imprima este registro desde la primera vez que se expone mi obra al público pero a veces no es posible y en este caso lo podemos hacer después.
Entonces, si tengo el tiempo suficiente para sacar mi registro deuna vez que tengo el último borrador de mi obra, hago la solicitud como se explicó en el post anterior. Necesito la firma de un abogado en mi solicitud, el trámite es muy simple y la tasa actualmente se mantiene en $4,00. Además se puede recibir asesoría en el IEPI (Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual), pues hay algunas personas que ofrecen asesoría al público todos los días.

